Tsung Chin-Khsen, un diseñador chino, ha desarrollado unas innovadoras baterías desechables que se alimentan de la glucosa del cartón, son una especie de cápsulas que tienen una carga determinada de batería en su interior. Este acumulador de energía cuenta con el nombre de "Mini Power" y luce como una pequeña píldora que se inserta en los smartphone serían excelentes en caso de emergencia.
La idea de Tsung es colocar estas Mini Power en tres distintas capacidades, de dos, cuatro o seis horas, en diversas tiendas en Japón, y es que el principal problema al que se enfrentan las baterías adicionales es el plástico con el que se protegen, donde muchas veces no es tratado de la manera correcta y puede resultar afectado por una fuga de la batería, lo que dificulta su reciclado.
La recolección de estas baterías se llevaría acabo en la misma tienda donde se compró, y es que también buscan crear una base robusta de usuarios que al llevar su Mini Power sin energía reciban un descuento en la compra de una nueva, así aprovechando los componentes. Pero gracias al diseño y fácil manejo de estas Mini Power, se podría tener unos costes realmente bajos de entre uno y cinco dólares, esto se debe a que el material de cartón que envuelve e la batería es fácilmente reciclable, y los componentes internos se pueden volver a utilizar como el conector lightning y la batería recargable en su interior. Esta idea es todavía un proyecto prematuro, aún no llega a todos los mercados. Sin embargo, promete una nueva tendencia bio virtual, propuesta que ya ha recibido un reconocimiento en forma de premio de los Red Dot Awards en Alemania.
Nota Completa